Propósito

Este blog se creó en enero de 2008, para compartir las experiencias, a través de producciones escritas, que como estudiante del postgrado he adquirido y que se hacen más significativas cuando se enlazan con mi praxis docente,a fin de contribuir con la enseñanza de la Lengua Materna mediante sus actividades de lectura y escritura.
En consonancia con lo que se discute en relación a la didáctica de la lengua inserto en este edublog no sólo mis exoeriencias como estudiante sino también como docente, por ello incorporo las vivencias surgidas en el aula de clase con mis estudiantes.







lunes, 8 de junio de 2009

¿Cuentos de hadas en la línea del tiempo?

Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Subprograma de Especialización en Lectura y Escritura
Cátedra: Literatura para niños y jóvenes

Participantes: Rona Ortiz
Carmen Rincón
Cohorte: 2007 II

El cuento maravilloso en la línea del tiempo

Referencias

Bettelheim, B. (1975). La función psicológica del cuento. En: Una mirada al mundo del niño desde el mundo de la fantasía. Caracas: Fundalectura, Banco del Libro.

Colomer, T. (1999). Introducción a la literatura infantil y juvenil. Madrid: Síntesis Educación.

Salas, Y. (1985). El cuento folklórico en Venezuela. Caracas: Academia Nacional de Historia.

Los cuentos de hadas siempre han sido muy acogidos por grandes y chicos bien sea a través de la lectura, mediante el relato de un adulto o tal vez porque se haya visto el film pues, en el caso del cuento que abordaremos en este trabajo fue llevado al cine -claro está con ciertas modificaciones-, la versión del relato al que se alude lleva como título en su versión europea “Cenicienta o el zapatito de cristal” escrito por Charles Perrault en 1697. Dicha narración escrita fue introducida a nuestra tradición a través de la cultura española y tuvo su variante en una narración folklórica conocida como “Las tres Marías o la Mango de Burro”, cuyo colector fue Juan Pablo Sojo en 1945 (Citado en Salas, 1985) historia que posee similitudes con la europea, claro está presentando rasgos característicos del contexto donde se generó.
Estas muestras resaltantes de la narración oral o escrita son evidencia de la transmisión a lo largo de los tiempos de relatos populares que están determinados por las necesidades de una comunidad y permanecen en el imaginario colectivo precisamente a través de la duración en la línea del tiempo de historias como estas en la literatura infantil.

En este sentido, se hace necesario establecer las relaciones intertextuales entre la muestra de la literatura europea y el cuento folklórico venezolano, atendiendo al contexto en que surge cada versión, a las características propias de los relatos y a la función psicológica a la que remite la temática abordada en ambas muestras literarias.

Colomer (1999) sostiene que el cuento de hadas o cuento maravilloso contiene elementos fantásticos situados en un mundo sin localización determinada, cuyo origen es anónimo y de transmisión oral, en el que aparecen personajes con poderes especiales, como las hadas.

Por su parte, Perrault en “Cenicienta o el zapatito de cristal” convierte de manera excepcional esta creación producto de la recolección de la tradición oral en una versión única narrada con sencillez en la que innova algunos elementos no encontrados en otras adaptaciones. En este sentido, la historia del zapato perdido y de la dueña buscada y finalmente encontrada y coronada se presenta con la fórmula constante de entonación de este autor al iniciarse su relato: “érase una vez” e incorpora a modo de cierre final moralejas. El autor contextualiza al lector en: (a) el entorno familiar de la protagonista -Cenicienta- constituido por la madrastra y las dos hermanastras que se caracterizan por hacerle ofensas; (b) la belleza, honestidad, bondad y simpatía son las virtudes de la heroína que conjugadas la hacen aún más hermosa; (c) el diminuto tamaño del pie como símbolo de virtud, distinción y belleza; (d) los zapatitos que al ser calzados nos representa el crecimiento de la niña a mujer, que ya puede amar y casarse. Asimismo, sirve de pretexto del príncipe para casarse con Cenicienta; (e) el Hada madrina que ejemplifica la fuerza mágica -al usar su varita mágica- que ayuda a Cenicienta a cumplir sus deseos y; (f) elemento fantástico del discurso el “juego de los espejos” evidenciado en el relato de los bailes que realmente se relatan cuatro veces cuando ocurren y cuando las hermanastras se lo describen a Cenicienta. Por otra lado, Perrault incluye moralejas del relato en formato de poemas, dado que estos cuentos se dirigían a las cortes, debían tener una enseñanza, -según se estilaba en la literatura de la época (Siglo XVII)- éstas estaban referidas a: (1) la gracia, bondad y gentileza son las más virtuosas cualidades otorgadas por las hadas y que no se pueden pagar y, valen más que la belleza que atesorada es por las mujeres. (2) aunque se posea inteligencia, valor y nobleza sin la guía de madrina o padrino para valorarlos de nada servirán.

En otro orden de ideas, la narración oral tradicional venezolana que estudiaremos es una forma narrativa que transforma la realidad artísticamente revelando de manera sencilla la creatividad de su composición que responde a necesidades sociales y psicológicas del grupo humano que lo cultiva. Por otra parte, de acuerdo con Salas (1985) este relato por su forma, visión de mundo expresada o sencillamente por el contexto cultural que lo genera se ubica dentro del grupo de sacralizadores pues, refuerzan el orden tradicional y la justicia se imparte por fuerzas externas al hombre. En este sentido, los cuentos mágicos sublimizan y embellecen la realidad, la invierten y la transforman para crear un mundo fantástico y maravilloso, donde las carencias son reparadas y por ende la protagonista -la huerfanita- resulta victoriosa. Vemos así, que a través de lo maravilloso se presenta un mundo fantástico que permite evadir la realidad exterior mediante la aprehensión de un universo mágico y real que se enaltece. Lo fantástico y lo maravilloso alteran las leyes naturales y físicas, tiempo y espacio componen un todo simbólico que encubre un deseo de escapar de la realidad en la que está insertado el lector.

“Las tres Marías o la Mango de Burro” representa una visión de mundo que se enmarca en el mundo rural, el universo del campesino, en dicho relato oral se evidencian elementos esenciales como lo son: (a) la familia, ambiente que se relaciona con el amor, armonía, tranquilidad, comprensión, etc., resultaba ser para la huerfanita un espacio donde sólo recibía maltratos y golpes de quienes vivía, es decir de la madrina y de su hija; (b) la belleza, se refleja en la personalidad del personaje principal -en la huérfana- a través de su nobleza y, más tarde físicamente se ve irradiada en su rostro, por ayuda mágica, a través de una estrella de oro en la frente y las perlas que salen de su boca; (c) la fealdad, elemento característico de la envidia y maldad en este relato se representa en la muchacha envidiosa –hija de la madrina-, quien como castigo por su codicia y mal proceder recibe en mayor magnitud la fealdad y desgracia de expulsar excrementos por la boca; (d) los valores éticos, desde el punto de vista de la bondad y malicia, siendo el primero encarnado por la huerfanita que lejos de hacerle daño al buboso y al loro, como se le dijo, los favorece bañando y curando al primero y alimentando al segundo, a diferencia de la hija de la madrina que sí les hizo daño a los dos seres sólo para conseguir sus propósitos y; (e) la economía y jerarquía entre las posiciones sociales de los personajes, se presentan los binomios: carencia/ riqueza que corresponden a los opuestos huerfanita/príncipe.

En relación a los cuentos de hadas Bettelheim (1975) expresa que comienzan con una situación equivalente a nuestra realidad y nos llevan con sutileza, brevedad y drama hasta el borde del abismo; penetrando más allá de nuestra existencia, hasta los más oscuros rincones de nuestra mente, especialmente aquellos que nos negamos a reconocer. En otras palabras este maravilloso relato nos lleva de la mano y logra imbuirnos en la trama al extremo tal que nos parce estar representando a la pobre huerfanita del cuento que sufre la carencia de la madre y el maltrato y abuso de su madrastra y hermanastras. De esta manera, el cuento de hadas luego de hacernos temblar al llevarnos al precipicio, después de obligarnos a enfrentar el mal y todas las tinieblas que también habitan en nosotros mismos nos rescata serenamente. Nos atrapa cuando nos identificamos con la heroína cuando la huerfanita o Cenicienta es maltratada por su familia; ganamos la habilidad de vivir una vida con mayor significación, en un plano más elevado que ese en el que nos encontrábamos al comienzo del relato. Nos sentimos renacer con la recompensa que recibe la heroína después de tantas adversidades y maltratos pues, no identificamos tanto con ella que nos afligimos cuando sufre y cuando finalmente es feliz como espectadores lo gozamos y celebramos. Además reflexionamos en torno a la gentileza y bondad de la niña que ahora es mujer, y justificamos la victoria del bien sobre el mal.

En lo tocante a la función psicológica de este cuento popular de hadas, Cenicienta, del que se han realizado un sinfín de versiones, el psicoanalista Bettelheim expresa que el relato muy dulcemente representa (a) uno de los problemas que el niño debe enfrentar rivalidad entre los hermanos y el temor que supone el hecho de ser despreciados por padre y fraternos; (b) convicción de tener una actitud moralmente correcta; (c) la confianza en sí mismo que lo conlleva al alcance de su madurez; (d) la figura de la madrastra como símbolo de la pérdida de la madre buena y complaciente, la muerte que encierra el más terrible de los sentimientos quizá insoportable pero de alguna manera vencido al lograr el triunfo ante las adversidades y el alcance del niño de sus deseos por sus propios méritos y esfuerzos. De esta manera, el cuento de hadas asegura el proceso de separación e individualización como parte del crecimiento irremediable que sufre el infante, como puede apreciarse en Cenicienta que lo logra triunfar porque desarrolla su ingenio e independencia y no decae ante las dificultades. Contrario a esto, se encuentra la figura de las hermanastras de Cenicienta, quienes consentidas desde siempre por su madre, que no les exige nada, no consiguen asumir sus frustraciones y continúan siendo dependientes de su madre.

En definitiva, este relato ayuda al joven infante a no dejarse vencer por las dificultades de la vida, por otra parte le asegura que los buenos son siempre ayudados, recompensados y al final triunfan. Asimismo, contribuye en la construcción de la personalidad, en lo necesario que es la independencia a lo largo de su desarrollo.

La gran semejanza de los elementos del cuento y del relato oral da pie al estudio comparativo entre ambas variantes mucho más cuando son de culturas distintas por las características esenciales del relato literario como forma de expresión humana. A nuestro juicio, precisamos una serie de elementos que asemejan o diferencian ambas muestras “Cenicienta o el zapatito de cristal” y “Las tres Marías o la Mango de Burro”, las cuales reflejan la particularidad de cada cultura, para ello tomamos como referencia la Sucesión de funciones constantes dentro de los relatos, según Almodóvar Rodríguez (1989) (Citada en Colomer, 1999):

1.- Carencia o problema inicial: desventuras por ser bella y/o buena; humillación inmerecida por la madrastra y hermanastras (Cenicienta); por la madrina y la hija y la carencia económica (Huérfana).
2.- Convocatoria: se invitan al baile a todas las personas de calidad, se efectuaría durante dos días (Cenicienta); invitación al baile cuya duración era de tres días (Huérfana).
3.- Muestra de generosidad: la huérfana hacia la señora hermosa y blanca que se bañaba en el río, el buboso y el loro. Cenicienta si importar las ofensas de sus hermanastras se complace en ayudarlas con el peinado que lucirían en la fiesta; además, perdona sin protestas, se olvida de todos los males que sufrió y les presenta a sus hermanastras, jóvenes del reino para que ellas también sean felices.
4.- Donación del objeto mágico: a la huérfana las tres Marías le regalan en agradecimiento una varita mágica. Además, supera su estado económico gracias a los efectos mágicos que le fue obsequiado como agradecimiento: estrella de oro en la frente y las perlas que salen de su boca. En Cenicienta la hada madrina, con su varita hace el prodigio y transforma el submundo animal, sucio y rastrero en elegantes personajes. El hada ayuda a Cenicienta a crecer; pero le establece límites, “le recomienda que regrese antes de la medianoche, advirtiéndole que si se quedaba en el baile un minuto más, su carroza volvería a convertirse en zapallo, sus caballos en ratas, sus lacayos en lagartos, y que sus viejos vestidos recuperarían su forma primitiva”.
5.- Prueba a la que se somete y reconocimiento: ambas protagonistas deben medirse el zapato para comprobar que les pertenece. En el caso de Cenicienta, ella sacó el otro zapatito de su bolsillo.

Por otra parte, existen otros aspectos fundamentales en “Las tres Marías o la Mango de Burro”, tales como: (1) la belleza es percibida como imagen de la abundancia y riqueza; (2) Esta versión es más dramática pues muestra la auto-mutilación de la hija de la madrina pues, se corta el talón para que le entre el zapato; (3) La huerfanita llega al baila con un hermoso vestido porque la “varita de la virtud” la traslada hasta allá; (4) La huérfana abandona el zapatico en el palacio porque el príncipe para retenerla mandó a colocar pega en la entrada de la puerta; (5) El príncipe constata que la Mango de Burro no era la muchacha con quien había bailado porque escucha la conversación entre dos palomas que afirmaban que el príncipe había sido engañado pero con malicia avanzó hasta que una voz le dijo: -“Detente príncipe amante: y escucha por un instante, que el zapato que ella tiene no es el que le conviene”, lo que le hizo bajar del caballo y descalzar a la hermanastra y, al comprobar que no era la devolvió a su casa donde preguntó si había otra muchacha a quien pidió ver y confirmar que era ella se la llevó y las palomas afirmaron que era la indicada.

Finalmente, sólo podemos afirmar que la literatura oral o escrita es un evento social que expresa los valores, preceptos y visión de mundo de una cultura; a través de un lenguaje propio y un discurso narrativo particular que expresa artísticamente convenciones sociales de la cultura específica enmarcada en un contexto histórico concreto. Por otra parte, el mundo maravilloso de los cuentos folklóricos está vinculado al sistema de creencias de sus narradores y receptores, aspecto tal que le imprime mayor grado de verosimilitud al relato. Puesto que se embellece la realidad que entretiene, evade y afianza al que escucha a la historia.

2 comentarios:

angelica silva dijo...

Definitivamente lo bueno se hace esperar. He seguido con mucho detenimiento tu progreso en escritura académica. La verdad es que los análisis que has desarrollado en cada tema (diáctica de la lectura y escritura, literatura infentil y promoción de lectura) son muy buenos. Espero continuar compartiendo tan intensas reflexiones contigo fruto del estupendo trabajo realizado en la Especialización. Te felicito, Prof. Angélica Silva

Rona Ronalis Ortiz Almeida dijo...

Querida profesora,sus palabras constituyen un aliento para continuar este trabajo que puedo seguir expresando hoy a través de este espacio que constituye una oportunidad para reflejar mi pequeño aporte personal y profesional para la calidad en la formación de hombres y mujeres.También, resulta oportuno expresarle mis gratitudes por todo lo que me ha permitido aprender durante sus clases y sus asesorías,todas ellas muy fructíferas para mí.